Boleada


Cansada de mirar hacia abajo,
cansada de gritar sin ser escuchada
de que mis palabras se atoren a la salida de la garganta
y entonces mis manos suden y se empuñen
hasta hacerse rojas.

Exhausta de que mis lágrimas broten sin una sola palabra,
y de que mis ojos se cierren para no mirar lo que ahí hay.

Intento levantar la cabeza, la mirada, erguirme,
consigo caminar unos pasos derecha.

Algo pegajoso está estorbando mi caminar,
¿Qué será?, es un chicle. Un chicle lleno de mierda.

Necesito una boleada.

3 comentarios:

Maquilador Lirico dijo...

Una boleada... y desahogo. A la larga un ligero golpe del destino.

Vivianne dijo...

Boleada? uhmm no sé que es? pero divertida y asquerosa intervención, ya estoy llevando un par de zapatos de repuesto en mi bolsa, anhorabuena gracias por pasar por mi blog!

wuisho dijo...

Parece la letra de una cumbia dramática.