Qué tal fácil es?

En la habitación vacía, oscura por tanta soledad y tranquila de tanto pesar,
en la esquina tu alma, en la otra mi corazón.

Por la ventana aparece la sombra de la luna, el resplandor de las estrellas,
no es fácil mirar por aquella luz incandescente.

En otro extremo nuestras ilusiones, anhelos y recuerdos,
en el último nuestras ganas, dolores, esperanzas perdidas.

Al centro la vida, y nada más.


1 comentario:

Yescanauta Castro dijo...

Y el aliento a quien le pertence