El viento sopla en dirección al ocaso. Arranca las hojas de los árboles y las lleva hasta las montañas. Una brisa de lluvia alcanza a mojar a las moscas. El cielo se torna rojo y las aves cantan.
Ese cielo tan otro que no es mío.
El viento sopla en dirección al ocaso. Arranca las hojas de los árboles y las lleva hasta las montañas. Una brisa de lluvia alcanza a mojar a las moscas. El cielo se torna rojo y las aves cantan.
Ese cielo tan otro que no es mío.
El viento esta dentro de ti, no llega.
La vida recorre mi piel, las venas, la cara, mi cuerpo, la casa.
Tan sólo un momento he de tener para entender y olvidarte tal vez.
Que no eres maravilla pura, no,
Pues eres hiel y hierro a la vez.
Que corro a tus brazos y me arrojas al suelo, cual si fuera basura para desechar.
Entiendo, esto no tiene sentido, no se hasta donde pretendes llegar.
Pasará un gran tiempo antes de que nos conozcamos, y entonces sin embargo mi amor, aquellos días de alegría no me dejarán mentir, que contigo la vida la pase más feliz.
Corre y dime de una buena vez en tiempo, días y horas que tan larga es la fila a la felicidad.
Los pájaros anuncian tu llegada al amanecer, hace fiesta el ruiseñor.
Bailan las mariposas a tu al rededor,
Hacen estruendo las abejas al verte.
¿y yo?, simplemente te observo, curiosamente, como si fueras el único.
Y tú te quedas unas cuantas horas, en realidad no muchas.
A tu partida me miras sin decir una palabra y te vas. Te veo marchar y alejarte.
Ante aquel suceso, mi cuerpo tiembla, mis huesos calan; siento miedo.