Casillas

Burlándome de mis capacidades se desató
la causa de formar mis propias coincidencias, los destinos
y casualidades.
Porque la vida es un juego y no apuesta, salgo cuando
me aburre, regreso para extasiarme de más hasta el punto
de obsecionarme con ganar.
Cuando se gana es para toda la vida; y mientras tanto
tengo un par de dados al aire.