Naranja-rojo


Caminando ya era tarde, entrando nos dimos cuenta
que entre hermanos existe el amor de pareja
por mucho incesto que sea eso.

Al salir descubriste que 20 pesos son necesarios
para darte una ilusión y una burla,
porque tu ingenuidad de niño es lo que te hace brillar,
tu pensamiento mágico y sencillo es lo mejor.

Después entre historia y murales nos perdimos 3 horas,
dejando al descubierto un silencio de cultura,
ya de camino algo mas ameno y coloquial llego.

Con un cielo azul pero un reflejo dorado un edificio
me cautivo y al voltear entre tus brazos fui a dar.

Camine y camine 7 cuadras a mi casa, y al llegar era un silencio,
nada de luz... ya estaba de regreso.

2 comentarios:

Rafael Nieto dijo...

Los atardeceres citadinos son el major marco de los encuentros, sólo que no los notamos hasta que somos los protagonistas...

Muchisimas gracias por tu comentario el espacio está abierto a todo mundo.

Bienvenida!

Jonathan G. Steagall dijo...

tu que entras y sales sin decir nada, donde estas ahora que se te extrana.